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Ventajas del alumbrado público LED

La tecnología de la iluminación LED evoluciona rápidamente. Conozca el futuro. Conozca las nuevas posibilidades que ofrecen las luminarias basadas en diodos luminescentes y los modelos  de farolas más avanzados disponibles en el mercado.

VENTAJAS 

Mínimo coste de mantenimiento. Las luminarias LED tienen el doble de vida operativa entre 4 y 5 veces mayor que una lámpara de sodio

Mejor reproducción cromática. La luz blanca de las luminarias LED aporta alegría y brillo sin penalizar el consumo.

Robustez mecánica. Las luminarias en estado sólido carecen de filamentos, cebadores o balastos.

La iluminación LED posee una serie de ventajas que la convierten en la fuente de luz ideal para un espectro cada vez mayor de aplicaciones, gracias a su fiabilidad técnica, bajo mantenimiento y facilidad de encendido.

La iluminación pública es hoy en día un feudo casi exclusivo de las lámparas de vapor de sodio, tanto de alta como baja presión.

La razón fundamental consiste en la eficiencia luminosa de estas lámparas, que permite convertir cada vatio en una cantidad que varía entre 130 y 170 lumens. Aunque ya existen LED en el mercado con capacidad para alcanzar hasta los 150 lumens por vatio, la mayoría de LEDs comerciales proporcionan entre 80 y 100 lumens, en base a un régimen de funcionamiento que prima la fiabilidad y durabilidad. No obstante, la tecnología LED sigue destacando por ser la forma de iluminación que evoluciona mas rápidamente y sus posibilidades de desarrollo aún no han alcanzado techo.

Hoy en día, la iluminación LED ya tiene suficiente entidad y acumula ventajas significativas como para medirse e incluso superar a las lámparas convencionales de vapor de sodio, especialmente en aquellas aplicaciones críticas, donde se requieren ciclos de apagado y encendido rápido o donde prima la calidad y reproducción de colores y el bajo coste de mantenimiento.

FOTO DIRECCIONAL

Las luces LED se caracterizan por una emisión de luz monodireccional que reduce significativamente la luz reconducida por la parábola, consiguiendo un coeficiente de utilización que supera el 77% de la luz emitida.

Ello viene a significar que una luminaria LED de menor capacidad de producción lumens por vatio proporciona más luz aprovechable en el cono de proyección o iluminación útil que otras fuentes de luz.

Una luminaria con lámpara de vapor de sodio de 6500 lumens, proporciona 3500 lumens de emisión de luz útil, directamente aprovechable para iluminación mientras que una luminaria LED de 5800 lumens proporciona 4400 lumens de emisión de luz útil que revierten en más lux sobre la superficie a iluminar.

En la práctica, existen otros factores ópticos y eléctricos que determinan la eficacia real comparativa entre las fuentes de luz convencionales y las fuentes LED. La tabla siguiente establece una equivalencia operativa entre las potencias requeridas por ambos sistemas para alcanzar un grado de iluminación correspondiente.

EQUIVALENCIA LED

Aunque los diodos LED pueden ofrecer una vida operativa en óptimas condiciones de uso, superior a las 100.000 horas, en aplicaciones comerciales, la vida operativa de una módulo LED se establece en 50.000 horas. Para una luminaria que permanece encendida 8 horas al dia, esta durabilidad excede los 17 años de uso.

Transcurrido el periodo de vida útil, el módulo LED debe ser sustituido o actualizado según el desarrollo tecnológico del momento, operación que se ve facilitada por el concepto modular de las luminarias LED.

Las lámparas de sodio de baja presión suelen proporcionar una vida operativa de 7000 horas antes de requerir sustitución y las de vapor de sodio a alta presión suelen proporcionar unas 10000 horas de vida útil operativa.